La situación en Paycueros continúa generando preocupación entre los trabajadores y el movimiento sindical. Así lo expresó Antonio Ferreira, dirigente de la Unión de Trabajadores de Paycueros (UTP), al referirse al conflicto que atraviesa la empresa y a las gestiones que vienen realizando ante autoridades nacionales para destrabar una negociación que consideran impostergable.
Ferreira señaló que el eje central del reclamo es la firma de un nuevo convenio colectivo, vencido desde julio del año pasado. “Lo primario es querer negociar un convenio que está vencido desde julio y que, en términos generales, implica una pérdida salarial cercana al 17%”, afirmó. Según explicó, esa situación ha deteriorado sensiblemente el ingreso de los trabajadores, en un contexto económico complejo y con altos niveles de incertidumbre.
En ese marco, el dirigente indicó que la asamblea realizada recientemente tuvo como objetivo informar a los trabajadores sobre el estado del conflicto y las medidas que se vienen adoptando. “La asamblea estuvo enmarcada en las medidas sorpresivas que estamos tomando por turno dentro de la empresa, pero también fue una instancia para explicar en qué situación estamos y cuáles han sido las reuniones mantenidas”, expresó.
Gestiones ante el Ministerio y el Parlamento
Ferreira destacó las reuniones mantenidas con el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Juan Castillo, así como los contactos con autoridades del área de Industria. Según relató, el ministro se comprometió a tomar el tema y a dialogar con la empresa para intentar conformar una mesa de negociación. “El compromiso quedó planteado por el propio ministro, de tratar de generar una instancia de diálogo entre las partes”, señaló.
Además, adelantó que el sindicato continúa ampliando sus gestiones a nivel político. Este mismo día, representantes de la UTP concurrirían a la Junta Departamental, mientras que la próxima semana serán recibidos por una comisión de diputados en el Palacio Legislativo. También se prevé un encuentro con senadores, a la espera de la confirmación de horarios. “La idea es que nos escuchen y también recibir propuestas que puedan surgir”, explicó.
El dirigente valoró la asamblea como “productiva”, destacando el compromiso asumido por los trabajadores. Sin embargo, aclaró que el escenario podría cambiar rápidamente en función de las respuestas que se obtengan en los próximos días. “Capaz que la semana que viene mis palabras pueden cambiar, dependiendo de si se logra avanzar o no”, afirmó.
Exoneraciones y reglas claras
Otro de los puntos planteados por la UTP tiene que ver con las exoneraciones que reciben las empresas del sector. Ferreira fue claro en señalar que el sindicato no se opone a ese tipo de beneficios. “No estamos en contra de las exoneraciones, ni de Paycueros ni de ninguna otra empresa. Hay muchas empresas en Uruguay que las reciben”, sostuvo.
No obstante, subrayó que el reclamo apunta a que esos beneficios estén acompañados de exigencias claras. “Si hay exoneraciones, debe haber una exigencia del gobierno para que exista diálogo con los trabajadores y para que la empresa funcione bajo las reglas que se exigen en Uruguay”, remarcó.
En ese sentido, también mencionó que el Ministerio de Industria solicitó algunos días para revisar la documentación correspondiente al año 2024, vinculada a los planteos realizados por el sindicato.
Expectativa y desgaste
Ferreira reconoció que, pese a la buena fe con la que esperan respuestas, existe cansancio entre los trabajadores. “Estamos un poco quemados con todo lo político, con quien esté de turno”, admitió. Según explicó, muchas veces el mayor malestar no es una negativa concreta, sino la falta de respuesta. “Por lo menos que nos digan que no se puede hacer nada o que sí se puede. Lo que no queremos es que nos claven el visto y que quede como una reunión más de las miles que hemos tenido”, expresó.
Mientras tanto, el conflicto en Paycueros sigue abierto, a la espera de definiciones que permitan encaminar una negociación que, para los trabajadores, resulta clave no solo para recuperar salario, sino también para asegurar condiciones laborales claras y un futuro con mayor certidumbre.










