
Refugio Santa Elena: denuncian atrasos salariales y reclaman soluciones urgentes
Paola Rubbo
Trabajadores del Refugio Santa Elena, gestionado por la institución CLAEH en convenio con el Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), denunciaron atrasos reiterados en el pago de sus salarios y alertaron sobre una situación que, aseguran, afecta tanto a funcionarios en actividad como a exfuncionarios.
En declaraciones a Canal 3 TV Río, el trabajador Zelmar García explicó que actualmente atraviesan el segundo mes consecutivo en el que los sueldos se abonan fuera de plazo. Según indicó, las partidas correspondientes llegan de forma tardía, lo que genera incertidumbre y malestar entre el personal.
“Ya van dos meses consecutivos con atrasos. Incluso tuvimos antecedentes en diciembre, cuando se cobró el día 23, siendo que la fecha legal es el 10 de cada mes”, señaló García. Además, recordó que el convenio establecido con CLAEH estipula que los pagos deberían realizarse, como máximo, el día 5 de cada mes.
Si bien reconoció que la mayoría de los trabajadores ha logrado cobrar, insistió en que el problema radica en la reiteración de los incumplimientos en los plazos. “Seguimos manifestando que los pagos vienen siendo de forma tardía”, afirmó.
La problemática, según explicó, no se limita al departamento de Paysandú. García sostuvo que se trata de una situación que se repite a nivel nacional, con casos incluso más críticos en otras zonas del país. “Sabemos que hay departamentos donde hay atrasos de más de cuatro meses”, advirtió.
A esta situación se suma otro reclamo relevante: la existencia de horas impagas correspondientes al período junio-julio de 2025. De acuerdo con el trabajador, estas deudas afectan tanto a funcionarios actuales como a personas que ya no forman parte de la institución. El planteo también alcanza a trabajadores de la Casa de Mujeres, que depende de la misma organización.
El equipo del refugio está conformado por distintos perfiles laborales, que incluyen tareas de coordinación, gestión con proveedores, educadores y cuidadores. Todos ellos cumplen funciones clave en el funcionamiento diario del centro, que brinda contención a personas en situación de vulnerabilidad.
García describió que una jornada habitual implica tareas como el registro de ingresos, control de documentación, seguimiento del estado de salud de los usuarios y coordinación con otras instituciones. Entre ellas mencionó a ASSE y programas como Ciudadela, con los que se trabaja de forma articulada en determinados casos.
Además del acompañamiento básico, el refugio desarrolla acciones orientadas a la inclusión social y educativa. En ese sentido, destacó que algunos participantes se encuentran preparando exámenes del programa Acredita para culminar el ciclo básico. “Tenemos diferentes perfiles, edades y realidades. Lo principal es brindar cuidado y acompañamiento”, explicó.
El testimonio pone en evidencia no solo las dificultades económicas que enfrentan los trabajadores, sino también la complejidad de las tareas que desempeñan en un contexto social desafiante. La combinación de atrasos salariales y demandas crecientes genera preocupación en el colectivo, que reclama respuestas y soluciones a corto plazo.
Mientras tanto, los funcionarios continúan cumpliendo sus tareas, sosteniendo el funcionamiento del refugio y la atención a personas que dependen diariamente de este servicio.


La Junta homenajeó los 90 años de la Alianza Francesa y destacó su aporte cultural

Rotary donó un ecógrafo de última generación para Pediatría y Neonatología del Hospital

Salud bucal escolar amplía su cobertura y llegará a ocho escuelas de Paysandú

Jorge Armentano, el hombre televisión que hizo de Vivir la Vida una marca sanducera

Zaparrat pidió una rápida respuesta para las 420 familias de Fricasa

Helguera apuntó contra el respaldo presidencial al ministro del Interior

Avenida España volverá a lucir como en 1951 con una restauración patrimonial integral


