El presidente del SUNCA, Richard Ferreira, planteó la necesidad de establecer un régimen jubilatorio especial para los trabajadores de la construcción que permita retirarse a los 55 años con 25 años de trabajo, al considerar que las condiciones del sector hacen inviable extender la edad de retiro hasta los 65 años.
En entrevista con Radio Paysandú, el dirigente sindical fue contundente al referirse al régimen general vigente. “Plantear los 65 años para la industria es decirnos que nos vamos a morir trabajando”, expresó. Según explicó, la construcción es una actividad de alta exigencia física y exposición constante a factores climáticos y ambientales que deterioran la salud de los trabajadores.
Ferreira describió que se trata de una industria que no se detiene ante el clima: “Si es verano porque es verano, si es invierno porque es invierno”. A esto se suman tareas que implican manipulación de productos químicos, exposición al polvo y al esfuerzo físico sostenido, lo que, según indicó, genera consecuencias acumulativas en la salud.
El dirigente sostuvo que actualmente existen decenas de trabajadores que deben jubilarse por discapacidad producto del desgaste físico que implica la actividad. “Hay compañeros que no pueden continuar trabajando por problemas de salud derivados del esfuerzo”, afirmó.
Ante esta realidad, el SUNCA propone un régimen específico que contemple las particularidades del sector. El planteo concreto es permitir la jubilación a los 55 años de edad con 25 años de aportes en la industria.
Una reivindicación histórica
Ferreira explicó que esta propuesta no es nueva, sino que forma parte de un reclamo histórico del sindicato. Recientemente, el planteo fue ratificado en el Congreso del SUNCA y quedó incorporado dentro de su programa de acción.
Además, recordó que el sindicato ya había presentado esta iniciativa en el marco de la Comisión de Diálogo por la Seguridad Social instalada el año pasado, donde se discutieron reformas más amplias del sistema previsional.
En ese ámbito general, el movimiento sindical ha planteado el retorno a los 60 años como edad jubilatoria para el conjunto de los trabajadores. Sin embargo, el SUNCA entiende que la construcción requiere un tratamiento diferencial debido a la naturaleza de sus tareas.
“Más allá del marco general, creemos que tiene que haber un cálculo jubilatorio particular para la industria”, señaló Ferreira.
Debate sobre costos y justicia social
El presidente del SUNCA consideró que es necesario abrir una discusión seria sobre el impacto económico de la propuesta, pero aseguró que el propio sector puede absorber una parte importante del costo que implicaría reducir la edad jubilatoria.
“Estamos convencidos de que la industria puede absorber gran parte de ese costo”, afirmó. A su entender, además de ser viable, la medida sería justa desde el punto de vista social.
Ferreira advirtió que muchos trabajadores, al no poder continuar por razones de salud y no alcanzar la edad mínima o los años requeridos, quedan en una situación de vulnerabilidad. “No completan los años o no llegan a la edad correspondiente y quedan casi en un limbo”, explicó.
También subrayó las dificultades que enfrentan los trabajadores mayores de 45 o 50 años que quedan desempleados en el sector. “Se les hace mucho más difícil conseguir trabajo nuevamente en la industria”, sostuvo.
En ese sentido, la propuesta apunta no solo a mejorar las condiciones de retiro, sino también a evitar situaciones de exclusión laboral en la última etapa de la vida activa.
Un debate abierto
El planteo del SUNCA se suma a la discusión nacional sobre el sistema previsional y abre un nuevo capítulo en el debate sobre regímenes especiales para sectores con alta exigencia física.
Ferreira concluyó que el sindicato insistirá en la propuesta y buscará generar los consensos necesarios para avanzar en un régimen que contemple la realidad de la construcción. “No se trata de un privilegio, se trata de reconocer las condiciones reales en las que trabajamos”, sostuvo.
La iniciativa promete instalarse en la agenda pública y política, en un contexto donde el futuro de la seguridad social continúa siendo uno de los principales temas de debate a nivel nacional.









