Juliet Irisarri irrumpe en la Liga: crítica, propuestas y un desafío al modelo que lleva 14 años

La ex presidenta de Paysandú Rampla y candidata a liderar la Liga de Fútbol de Paysandú planteó la falta de transparencia, la necesidad de reorganizar el sistema y convocó a los clubes a asumir un rol más activo para recuperar el espectáculo
28 de marzo de 2026Esteban OberttiEsteban Obertti

La carrera por la presidencia de la Liga de Fútbol de Paysandú suma una voz nueva, crítica y con propuestas concretas. En diálogo con Radio Paysandú, en el programa “La mañana de Radio Deportes”, Juliet Irisarri ex presidenta de Paysandú Rampla expuso su visión sobre la realidad del fútbol sanducero, marcó diferencias con la actual conducción y dejó en claro que su candidatura apunta a generar un cambio estructural.

Su irrupción se da en un contexto particular: la actual dirigencia, encabezada por Nelson Manzor, lleva 14 años al frente de la Liga. Para Irisarri, ese dato no puede analizarse sin contemplar el rol de los clubes.

“Si Manzor estuvo 14 años es por decisión de los clubes”, afirmó, dejando en claro que no se trata de una permanencia impuesta, sino respaldada por las instituciones. Sin embargo, remarcó que la falta de alternativas en otros procesos electorales también influyó en la continuidad.

La candidata, de 37 años, relató que su vínculo con el fútbol comenzó hace más de una década, acompañando a su pareja, el arquero Martín de los Santos. Con el tiempo, ese acercamiento se transformó en compromiso: fue jugadora en el fútbol femenino de Rampla, luego delegada, integrante de comisión y finalmente presidenta del club.

Ese recorrido, según explicó, le permitió conocer el fútbol “desde adentro” y detectar problemáticas que hoy la impulsan a dar el paso hacia la Liga.

Un diagnóstico crítico

Irisarri fue contundente al analizar la situación actual del fútbol de Paysandú. A su entender, existe un descreimiento generalizado por parte de la gente, que se traduce en menor acompañamiento en las canchas.

“La gente apoya menos porque está descreída, porque no hay transparencia y porque todos los años pasa algo”, sostuvo.

Entre los problemas mencionó episodios reiterados vinculados a la organización, decisiones cuestionadas y situaciones administrativas que terminan afectando la credibilidad. “Siempre hay una nube negra sobre la Liga”, resumió.

Pero también fue autocrítica: “Todos somos culpables, dirigentes, neutrales y clubes”. En ese sentido, insistió en que los clubes deben asumir un rol más activo, entendiendo que son los verdaderos dueños del fútbol.

“Los neutrales no son los dueños de la Liga, son representantes. Los clubes tienen que exigir, pedir informes y participar más”, subrayó.

Transparencia y modernización

Uno de los ejes centrales de su propuesta es mejorar la transparencia y la comunicación. Para ello, planteó la necesidad de modernizar la gestión administrativa.

Entre sus ideas, destacó la implementación de una plataforma digital similar a la de OFI, donde se publiquen actas, fallos y documentación relevante en tiempo real.

“Hoy te mandan tres o cuatro meses de actas juntas, y así nadie las lee. Si fueran semanales, sería distinto”, explicó.

Además, propuso generar instancias de formación para delegados, árbitros y dirigentes, con el objetivo de reducir errores administrativos y mejorar el funcionamiento general.

“Cuanto más formados estén los dirigentes, más van a poder exigir y controlar”, afirmó.

El desafío económico

La situación financiera de la Liga fue otro de los puntos fuertes de la entrevista. Irisarri aseguró que el panorama es más complejo de lo que se percibe.

Según detalló, al cierre del último ejercicio la Liga tenía deudas que superaban el dinero disponible, a lo que se suma una importante obligación con la Intendencia por tasas municipales.

“Estamos hablando de una deuda importante, cercana al millón y medio de pesos solo en tasas”, señaló.

A esto se suma el hecho de que los clubes aportan cerca de 2,5 millones de pesos al año, destinados principalmente a cubrir gastos salariales, sin que exista un fondo de contingencia.

“La Liga no tiene respaldo económico ante una situación grave”, advirtió.

Frente a este escenario, propuso una mejor administración de los recursos, la creación de fondos específicos como el de selecciones y una estrategia más profesional para captar sponsors.

“Las empresas no van a invertir en un fútbol que no es transparente o prolijo. Primero hay que ordenar la casa”, sostuvo.

Cambiar el formato y mejorar el espectáculo

Irisarri también planteó la necesidad de reestructurar los campeonatos para hacerlos más atractivos y funcionales.

Entre las ideas, mencionó la posibilidad de modificar el formato tradicional de Apertura y Clausura, introducir incentivos económicos y mejorar la planificación para que las selecciones lleguen en mejores condiciones a sus competencias.

“Hoy los tiempos no dan, y eso se repite todos los años”, explicó.

Además, remarcó la importancia de recuperar al público, algo que considera clave para el futuro del fútbol local.

“Hay que hacer del fútbol algo lindo de ver. Si logramos eso, la gente va a volver”, afirmó.

Seguridad y formación

En materia de seguridad, propuso incorporar cámaras corporales para árbitros, una herramienta que ya se ha utilizado en otros departamentos como Salto.

“Eso puede ayudar a reducir conflictos y dar mayor tranquilidad”, señaló.

También puso el foco en fortalecer dos áreas clave: el Tribunal de Penas y el Colegio de Árbitros.

“Si esos órganos funcionan bien, el fútbol mejora automáticamente”, explicó, destacando la necesidad de contar con profesionales capacitados e independientes.

Un proyecto colectivo

Más allá de las propuestas, Irisarri insistió en que el cambio no depende de una sola persona, sino del trabajo conjunto.

Actualmente, aseguró contar con el respaldo de unas 17 instituciones, con las que viene trabajando en la elaboración de un proyecto común.

“Uno solo no puede hacer cambios. Se necesita un equipo y que los clubes se involucren”, remarcó.

En ese sentido, llamó a dejar de lado intereses individuales y apostar a la unidad.

“Si cada uno defiende su chacra, es muy difícil avanzar. Juntos podemos lograr mucho más”, afirmó.

Auditoría y punto de partida

En caso de asumir, una de sus primeras medidas sería realizar una auditoría para conocer con precisión el estado de la Liga.

“No para parar el fútbol, sino para saber desde dónde arrancamos y qué responsabilidad tenemos”, explicó.

La idea, dijo, es establecer un punto de partida claro que permita ordenar la gestión y proyectar a futuro.

Un desafío abierto

Irisarri dejó en claro que se siente preparada para asumir el desafío, pero también consciente de las dificultades.

“No tengo una varita mágica. Si los clubes no se involucran, no hay milagros”, afirmó.

De todos modos, su candidatura ya marca un cambio en el escenario: después de años sin competencia fuerte, la Liga de Fútbol de Paysandú vuelve a tener debate, propuestas y, sobre todo, la posibilidad de elegir.

“Sea o no presidenta, voy a seguir trabajando. Porque lo importante es que el fútbol mejore”, concluyó.

Lo más visto
Recibí las noticias más importantes de la semana en tu email