El intendente de Paysandú y actual presidente del Congreso de Intendentes, Nicolás Olivera, anunció la inminente implementación de una medida que busca volver a asociar el pago de las multas de tránsito con el pago de la patente de rodados, siempre y cuando se trate de sanciones aplicadas por las propias intendencias.
La resolución, acordada en el seno del Congreso de Intendentes, surge como respuesta a un reclamo compartido entre los gobiernos departamentales: la necesidad de generar un sistema más justo, eficiente y con mayores incentivos para el cumplimiento voluntario de las obligaciones.
Un acuerdo para ordenar y hacer más eficiente el sistema
Olivera explicó que el cambio no abarca todas las multas de tránsito, sino únicamente aquellas emitidas por los gobiernos departamentales. “Sabemos que hay varios organismos que ponen multas —recordó—, pero esta medida alcanzará exclusivamente a las que correspondan a las intendencias”.
El jerarca subrayó que el objetivo principal no es recaudar por sancionar, sino lograr que los contribuyentes puedan mantenerse dentro del circuito formal de pagos.
“Nuestro cometido no es cobrar multas. Nuestro cometido es prestar servicios, percibir los impuestos y no dejar a nadie afuera del circuito de pago”, afirmó.
En ese sentido, el intendente enfatizó que mantener la posibilidad de estar al día con la patente es esencial para la relación entre los ciudadanos y los gobiernos locales. “Lo que tenemos que cuidar —dijo— es que la gente pueda y tenga la oportunidad de estar al día. Por eso generamos condiciones para que quienes cometieron una infracción puedan regularizar su situación sin quedar marginados del sistema”.
Descuento de hasta el 50% para quienes se pongan al día
Uno de los aspectos más relevantes del nuevo esquema es la creación de un plan de reenganche, que permitirá acceder a descuentos de hasta el 50% en el pago de multas de tránsito departamentales.
Olivera explicó que esta medida busca premiar la voluntad de cumplimiento y facilitar que los conductores regularicen su situación.
“Queremos que quien cometió una infracción pueda ponerse al día, que no sienta que es imposible hacerlo. Por eso, si paga la multa en el marco del nuevo sistema, podrá acceder a un beneficio de hasta la mitad del monto”, explicó el intendente.
Este incentivo se enmarca dentro de una estrategia que procura conciliar la responsabilidad del conductor con la sostenibilidad financiera de las intendencias. Según Olivera, “no tiene sentido que un organismo imponga una multa y después no tenga forma de cobrarla. Esta medida busca corregir eso, con reglas claras y beneficios razonables”.
Implementación prevista para marzo
La comisión del Sistema Único de Cobro de Ingresos Vehiculares (SUCIVE) trabaja actualmente en la instrumentación técnica del nuevo sistema. De acuerdo con la información que maneja el Congreso, la implementación podría concretarse hacia marzo de 2026.
Olivera destacó el trabajo conjunto de los equipos técnicos y de las intendencias, que “han venido afinando los mecanismos necesarios para garantizar una aplicación ordenada y transparente del sistema”.
Asimismo, subrayó que esta disposición no sólo tiene un impacto administrativo, sino también un valor simbólico y ciudadano, ya que promueve la responsabilidad vial, el compromiso con la comunidad y la confianza en las instituciones públicas.
“Cumplir debe ser más fácil que evadir”
El intendente sanducero cerró su intervención remarcando que esta iniciativa no busca “castigar”, sino estimular la responsabilidad y la transparencia en la relación del ciudadano con el Estado.
“Queremos que cumplir sea más fácil que evadir. Que el sistema premie a quien hace el esfuerzo y brinde oportunidades a quien se atrasó, porque de eso se trata gobernar: de acompañar a la gente, no de ponerle trabas”.
Con esta medida, el Congreso de Intendentes busca equilibrar el control y la empatía, apostando por una cultura de cumplimiento que fortalezca los recursos de los gobiernos departamentales sin desatender la realidad económica de los contribuyentes.
En definitiva, vuelve la vinculación entre multas y patente, pero con un enfoque renovado: más humano, más eficiente y con la mirada puesta en mantener a todos dentro del circuito formal, contribuyendo al desarrollo local desde la corresponsabilidad ciudadana.








