MIDES busca involucrar a más instituciones y a la comunidad en la atención a personas en calle

Jorge Fossati, asesor del Ministerio de Desarrollo Social, explicó que las situaciones de calle suelen estar atravesadas por precariedad laboral, salud mental, consumo problemático, discapacidad y trayectorias personales complejas. El abordaje, dijo, debe sumar a salud, otros organismos y también a la comunidad.
Actualidad01 de julio de 2026Paola RubboPaola Rubbo

El asesor del Ministerio de Desarrollo Social, Jorge Fossati, se refirió en entrevista con Canal 3 al trabajo que se viene desarrollando con personas en situación de calle y señaló que el abordaje requiere una mirada integral, con mayor participación de otras instituciones y de la comunidad.

Fossati explicó que una persona no llega a vivir en la calle por una única causa, sino como resultado de un conjunto de situaciones que se van acumulando a lo largo del tiempo. En ese proceso pueden incidir problemas laborales, dificultades de salud mental, consumo problemático, discapacidad y otras trayectorias personales complejas.

“Una persona no llega a la situación de calle porque sí. Hubo una serie de cosas que fueron sucediendo, generalmente un acumulado de cosas que terminó decantando en que la persona terminara en situación de calle”, expresó.

El asesor indicó que, si bien muchas veces la precariedad laboral aparece como uno de los factores presentes, no es el único. También mencionó la salud mental, el consumo y las discapacidades como dimensiones que deben ser consideradas a la hora de diseñar respuestas.

“A veces tiene que ver con cuestiones de precariedad laboral, pero también tiene que ver con salud mental, con consumo, a veces con temas de discapacidades”, señaló.

Fossati sostuvo que quienes han tenido contacto directo con personas en situación de calle conocen la diversidad de historias que existen. Si bien pueden identificarse ciertos patrones, cada caso tiene su propia trayectoria y requiere un abordaje particular.

En ese marco, explicó que la nueva estrategia del MIDES apunta a que otras instituciones se involucren con más fuerza y con mayor presencia en los centros y dispositivos de atención. La idea es que los equipos puedan trabajar en conjunto con áreas vinculadas a la salud, la atención de consumos problemáticos y otros organismos que permitan responder mejor a las necesidades de cada persona.

“La idea ahora de la estrategia es que se empiecen a vincular otras instituciones con mucha más fuerza, con más presencia en los centros”, sostuvo.

Uno de los objetivos es que los equipos de salud puedan acercarse a los dispositivos, conocer a las personas alojadas y abordar enfermedades o dificultades específicas. También se pretende avanzar en el tratamiento de situaciones vinculadas al consumo, mediante la colaboración de instituciones especializadas.

“Que pueda llegar a vincularse salud y pueda ver a los gurises, tratar de abordar sus enfermedades o las diferentes dificultades que tienen. También se va a estar abordando situaciones de consumo”, explicó.

Fossati remarcó que el trabajo no debe limitarse a ofrecer un lugar donde dormir, sino que debe involucrar a la persona en su propio proceso. Para eso, los equipos territoriales buscan dialogar con cada usuario, conocer qué quiere hacer, cuáles son los obstáculos que enfrenta y cómo acompañarlo para que pueda avanzar.

“La idea es involucrar a la persona en su proceso, tratar de hablar con ella, ver qué es lo que quiere hacer, por qué no lo está haciendo y tratar de incentivarla”, indicó.

El asesor del MIDES también destacó la importancia de la comunidad en este proceso. Según señaló, la situación de calle no solo tiene una dimensión material, sino también vincular. Las personas necesitan estar insertas en redes sociales, contar con grupos de referencia y encontrar espacios de contención que ayuden a ordenar la vida cotidiana.

“Creemos que es importante que la comunidad se involucre. Parte del tema es vincular, las personas tienen que estar insertas en la sociedad y tener algún grupo de personas que les haga de contención”, afirmó.

En ese sentido, Fossati planteó que vecinos, grupos sociales e instituciones pueden acercarse, interactuar, aportar propuestas y generar vínculos con las personas que atraviesan estas situaciones. Ese acompañamiento comunitario, dijo, puede abrir nuevas oportunidades y fortalecer los procesos personales.

De todos modos, aclaró que actualmente el país atraviesa una situación de alerta, lo que implica que los recursos están tensionados y que quizás no sea el momento más adecuado para incorporar todas las propuestas. Sin embargo, señaló que, una vez superada la alerta, será importante que la comunidad pueda acercarse y participar.

“Ahora mismo estamos en una situación de alerta. Eso significa que los recursos están tensionados. Pero a medida que vaya pasando la alerta y las oportunidades vayan surgiendo, también es un buen momento para acercarse”, expresó.

Fossati insistió en que la atención a personas en situación de calle debe ser entendida como una tarea colectiva, donde el MIDES cumple un rol central, pero necesita articular con otras instituciones, servicios de salud, equipos especializados y actores comunitarios.

La estrategia apunta a fortalecer una respuesta más integral, que no solo atienda la emergencia, sino que también permita acompañar trayectorias, reconstruir vínculos y generar condiciones para que las personas puedan proyectar una salida sostenible de la situación de calle.

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