El intendente de Paysandú y presidente del Congreso Nacional de Intendentes, Nicolás Olivera, planteó la necesidad de revisar a la baja el valor de las multas de tránsito y avanzar en la implementación de radares pedagógicos como herramienta para mejorar la conducta de los conductores y reducir los siniestros viales.
Durante una reciente intervención, Olivera fue contundente al señalar que las muertes por accidentes de tránsito superan actualmente a las provocadas por homicidios. “En el tránsito las cosas no se miden en plata, se miden en vidas”, expresó, remarcando que el foco debe estar puesto en salvar vidas y no en la recaudación.
El jerarca sostuvo que es imprescindible corregir conductas imprudentes al volante y que las sanciones son una herramienta válida, pero deben cumplir una finalidad educativa y correctiva. “¿De qué sirve aplicar cinco o cien sanciones si no impactan en la persona para mejorar su desempeño al volante?”, cuestionó.
En ese marco, planteó que existe margen para revisar los valores de las multas y adecuarlos a la realidad económica de los trabajadores. “La idea es que sean multas pagables al bolsillo de un trabajador, pero que persigan el fin que es mejorar la forma en que manejamos los uruguayos”, explicó.
Uno de los datos que más preocupa es el alto nivel de incumplimiento. En Paysandú —situación que, según indicó, se repite en otros departamentos— alrededor del 70% de las multas no se pagan. Para Olivera, esto responde a un problema estructural que comenzó cuando se desvinculó la multa del pago de la patente.
“Si usted puede elegir entre pagar o no pagar una sanción, deja de ser una sanción”, afirmó. En su opinión, cuando una infracción no tiene consecuencias reales, pierde su carácter disuasivo y correctivo.
El intendente también hizo referencia a la necesidad de mejorar la gestión del sistema sancionatorio. Señaló que muchas veces el conductor se entera de una infracción meses después de haberla cometido, lo que anula cualquier efecto pedagógico.
“¿Qué correctivo tiene en su conducta que se entere tres meses después? Lo único que genera es ofuscación”, sostuvo. En ese sentido, abogó por mecanismos más ágiles e inmediatos que permitan al conductor tomar conciencia en el momento.
Entre las propuestas que impulsa el Congreso de Intendentes se encuentra la implementación de radares pedagógicos. Estos dispositivos, ya aplicados en departamentos como Maldonado, informan en tiempo real la velocidad a la que circula el conductor y lo alertan en caso de excederse, antes de que actúe el radar sancionatorio.
“El radar que multa está después del radar pedagógico”, explicó Olivera, destacando que este sistema primero advierte y luego, en caso de incumplimiento, sanciona.
Además, el Congreso avanzará en una campaña nacional de seguridad vial orientada a generar conciencia sobre la responsabilidad en el tránsito. También se trabaja en la mejora del sistema de libreta de conducir por puntos, como otra herramienta para fomentar una conducción más responsable.
Olivera insistió en que el objetivo no es castigar por castigar, sino generar un cambio cultural. “Tenemos que buscar la forma de mejorar las conductas en el tránsito y evitar que nos sigamos cobrando vidas en una dimensión que, lamentablemente, va en ascenso”, afirmó.
La discusión sobre el valor de las multas y la eficacia del sistema sancionatorio quedó así instalada en la agenda del Congreso de Intendentes, con el compromiso de revisar herramientas y aplicar nuevas estrategias que permitan reducir la siniestralidad.
Para el intendente sanducero, el desafío es claro: combinar sanciones efectivas, valores razonables y mecanismos pedagógicos que contribuyan a una convivencia más segura en las calles y rutas del país.










