El musicólogo, escritor y humanista sanducero Carlos Blanco Fadol regresó a Paysandú para presentar su libro “Total, si mañana nos vamos”, una obra profundamente autobiográfica que reconstruye uno de los episodios más duros de su vida: los cinco meses que pasó preso injustamente en Panamá en 1969 junto a otros tres jóvenes sanduceros.
Blanco Fadol, autor de 15 libros entre ellos una enciclopedia y ganador de cuatro premios literarios internacionales (tres en España y uno en Estados Unidos), explicó que esta obra tenía que ser presentada en su ciudad natal porque la historia “nació en Paysandú”.
“Siempre he escrito, desde pequeño. También he compuesto canciones con letras. Pero este libro en concreto tenía que presentarlo en Paysandú porque todo comenzó aquí”, señaló.
Una travesía que terminó en prisión
La historia se remonta a 1969, cuando cuatro jóvenes sanduceros emprendieron una aventura casi impensada: recorrer 14.000 kilómetros haciendo autostop, con apenas 10 dólares cada uno, guitarras e instrumentos musicales como único equipaje.
El viaje incluyó trayectos por tierra, caminos inhóspitos y hasta un tramo en barco por el océano Pacífico. “Fue una odisea tremenda”, recordó. Sin embargo, lo que comenzó como una experiencia juvenil de exploración y sueños terminó convirtiéndose en una pesadilla.
En Panamá fueron detenidos y encarcelados injustamente. Permanecieron cinco meses privados de libertad, viviendo situaciones extremas que Blanco Fadol describe como “el martirio más grande que te puedas imaginar”.
Durante décadas, el autor mantuvo ese episodio en silencio. No fue una decisión casual.
El peso del estigma y el silencio
Blanco Fadol explicó que cuando llegó a España, aún bajo el régimen de Francisco Franco, hablar de su condición de emigrante sudamericano y, además, de ex preso, podía significar una condena social difícil de revertir.
“Hay un refrán español que dice ‘cuando el río suena, agua trae’. Si yo hubiera dicho en aquella época que era emigrante y encima expresidiario, aunque hubiera aclarado que fue una injusticia, siempre quedaba la sospecha”, señaló.
Por eso eligió callar. Se dedicó a construir una sólida trayectoria intelectual y artística en Europa, donde fundó cuatro museos y medio, recibió reconocimientos internacionales y llegó a ser candidato en dos oportunidades al Premio Príncipe de Asturias, uno de los galardones más prestigiosos del ámbito cultural mundial.
Con el paso del tiempo, ese prestigio le otorgó lo que él llama “poder mediático”, una herramienta que le permitió finalmente cumplir una promesa largamente postergada.
Un juramento cumplido
Al salir de prisión en 1969, Blanco Fadol hizo un juramento junto a sus compañeros: si algún día alcanzaba notoriedad pública, regresaría a Panamá para denunciar las injusticias y atrocidades que habían sufrido.
“En aquella época dormíamos hasta en los bancos de las plazas. Pensar que algún día tendría poder mediático era una utopía”, recordó.
Sin embargo, medio siglo después, regresó a Panamá con una carrera consolidada. Allí realizó denuncias públicas en medios de comunicación y en el principal periódico del país, visibilizando lo ocurrido.
“Fue muy fuerte”, resumió.
Una historia de memoria y justicia
“Total, si mañana nos vamos” no es solo el relato de una injusticia, sino también una reflexión sobre la memoria, el exilio, la resiliencia y la dignidad.
El libro reconstruye aquella experiencia juvenil, el dolor del encierro y el peso del silencio, pero también la transformación personal que permitió convertir una tragedia en un compromiso con la verdad.
Para Blanco Fadol, presentar la obra en Paysandú tiene un significado especial: cerrar un círculo que comenzó hace más de cinco décadas con cuatro jóvenes soñadores que salieron al mundo con guitarras y 10 dólares en el bolsillo.
Hoy, con una trayectoria internacional reconocida, el escritor vuelve a su ciudad natal para compartir una historia que durante años permaneció oculta y que ahora se convierte en testimonio, memoria y denuncia.








