El licenciado y diputado del Frente Amplio, Juan Gorosterrazú, realizó un balance de su gestión parlamentaria y del complejo escenario que debió afrontar desde el inicio del actual período legislativo, haciendo especial énfasis en la situación del empleo, las dificultades heredadas y las gestiones en curso para atraer inversiones al norte del país.
Gorosterrazú recordó que asumió su banca el 15 de febrero del año pasado, en un contexto especialmente adverso. “El 14 de febrero cerró Friasa y quedaron 450 trabajadores sin empleo, muchos de ellos en seguro de desempleo”, señaló, subrayando que ese hecho marcó de forma contundente el arranque de la gestión. A esa situación se sumaron otros conflictos laborales en distintos puntos del país, como el cierre de Shasaki, que dejó a 15 trabajadores sin trabajo, y problemáticas que ya venían del período anterior, como los casos de Paicueros y ANBEB.
Según explicó el legislador, estos escenarios obligaron al nuevo gobierno y al Parlamento a “sortear situaciones muy complejas heredadas del gobierno anterior”, en un marco además condicionado por las cuentas públicas. En ese sentido, Gorosterrazú hizo referencia a la rendición de cuentas, que expuso un déficit superior a los mil millones y gastos postergados cercanos a los 970 millones. “Eso nos llevó a trabajar muy fuerte en la rendición de cuentas y en el presupuesto”, afirmó.
En ese contexto, destacó la aprobación del presupuesto nacional, al que calificó como “el más votado de la historia democrática del Uruguay”, al contar con el respaldo de 86 legisladores sobre un total de 99. Para Gorosterrazú, ese amplio apoyo político fue clave para dar señales de estabilidad y gobernabilidad, además de sentar las bases para una estrategia de recuperación económica y social.
El diputado señaló que, a partir de allí, se intensificó el trabajo coordinado con varios ministerios. “Estamos trabajando con el ministro de Economía, con el ministro de Trabajo, con el ministro de Desarrollo Social, con la ministra de Industria y con distintos organismos del Estado”, indicó. El objetivo central, explicó, es reactivar el empleo y generar condiciones favorables para la inversión productiva, con especial foco en el norte del río Negro.
Gorosterrazú remarcó que existe una clara intención política de priorizar esa región del país, históricamente postergada en materia de desarrollo industrial. En ese marco, destacó la importancia de una ley que modifica el régimen de zonas francas e inversiones, entendiendo que ese instrumento puede transformarse en un mecanismo clave para atraer capitales. “Tiene un incentivo importante para que se instalen industrias, fábricas y procesos industriales que, en definitiva, generen trabajo”, sostuvo.
Asimismo, el legislador se refirió a las expectativas generadas en torno a proyectos vinculados a nuevas energías, particularmente el denominado proyecto de hidrógeno verde. “Es parte de un cambio en la matriz energética y va a ser un cambio sustancial para el departamento”, afirmó, señalando que este tipo de iniciativas no solo impactan en la producción energética, sino que también abren oportunidades de empleo calificado y desarrollo tecnológico.
Finalmente, Gorosterrazú subrayó que el desafío sigue siendo grande, pero expresó confianza en el rumbo adoptado. “Venimos de situaciones muy complejas, pero hay un trabajo serio y articulado para dar respuestas”, concluyó, reafirmando el compromiso de continuar gestionando inversiones y políticas públicas que permitan fortalecer el empleo y el desarrollo del norte del país.








