
Batista afirmó que la inclusión depende de la gestión y no del lugar donde se brinda la atención
Esteban OberttiEl director general de Servicios de la Intendencia de Paysandú, Carlos Batista, sostuvo que las políticas de inclusión deben centrarse en la forma en que se gestionan los espacios y no únicamente en el lugar donde se instalan.
En entrevista con Radio Paysandú, Batista se refirió al debate generado en torno a los centros de atención para personas en situación de vulnerabilidad y planteó que el punto central debe ser definir quién controla, acompaña y realiza el seguimiento cotidiano.
“Hablamos tanto de inclusión y después terminamos en la exclusión. Yo creo en incluir, con el orden que corresponde”, expresó.
Para el jerarca, la discusión debería enfocarse en cómo funcionan los servicios.
“La pregunta va por otro lado: qué orden le vamos a dar al lugar, quién lo va a controlar, quién lo va a vigilar y quién va a hacer el seguimiento que corresponde”, sostuvo.
El ejemplo de los comedores municipales
Batista puso como ejemplo la experiencia de los comedores municipales, donde diariamente se atiende a una población numerosa y diversa.
Según señaló, entre los usuarios existen personas que atraviesan situaciones de consumo problemático de alcohol o drogas, además de otras situaciones de vulnerabilidad.
Sin embargo, aseguró que no se producen de manera permanente episodios que requieran la intervención policial.
“Tenemos comensales de todos los perfiles y no tenemos denuncias continuas ni a la Policía concurriendo a retirar personas. Hay un orden”, afirmó.
Para Batista, esa experiencia demuestra que el funcionamiento depende en buena medida de la organización, la presencia de funcionarios y el vínculo construido con quienes utilizan los servicios.
Trabajo cotidiano en los barrios
El director mencionó distintos puntos donde la Intendencia mantiene servicios sociales, entre ellos Curupí, Vista Hermosa, Suroeste y la zona de Enrique Chaplin.
También destacó el funcionamiento de los Faroles en sectores periféricos y en áreas donde se realizaron procesos de realojo.
Batista señaló que estos espacios reciben diariamente a personas de diferentes barrios y realidades sociales.
En el comedor de la zona de Chaplin, por ejemplo, indicó que concurren usuarios provenientes del entorno del río Uruguay y de barrios cercanos.
“Conviven con quien les sirve la comida, quien les da el postre o el pan. Es el control y el trabajo que hacemos todos los días”, explicó.
“Hacerlos sentir parte”
Batista reconoció que la tarea social puede presentar dificultades y exige un acompañamiento constante.
“Es un trabajo de todos los días, estar con ellos y convivir, pero también hacerlos sentir parte y no excluirlos”, manifestó.
A su entender, la inclusión implica asumir que determinadas situaciones sociales requieren atención permanente y no pueden resolverse simplemente alejando a las personas de determinados lugares.
El jerarca insistió en que la clave pasa por contar con equipos capaces de sostener los servicios y responder cuando aparecen dificultades.
Vivienda, alimentación y espacios sociales
Batista defendió además el trabajo social desarrollado por la Intendencia en diferentes áreas.
Mencionó los programas de vivienda, la asistencia alimentaria y el funcionamiento de los Faroles como ejemplos de políticas que buscan atender situaciones de vulnerabilidad.
“Decir que no se queda nadie sin comer también es parte de ocuparse de lo social”, sostuvo.
También señaló que la Intendencia destina recursos para mantener abiertas actividades destinadas a niños y familias.
“Si es necesario poner dinero de la Intendencia para que un niño no se vaya sin la merienda, eso también es política social”, afirmó.
Evitar la exclusión
El director de Servicios insistió en que las políticas públicas deben combinar atención social con reglas claras de convivencia.
Aseguró que desde la Intendencia se busca evitar situaciones de maltrato o exclusión dentro de los servicios municipales.
“No permitimos que una persona sea maltratada, que la traten mal o que sea sacada de un comedor o de un Farol por su situación”, expresó.
Batista concluyó que el desafío no pasa únicamente por definir dónde funcionan los centros de atención, sino por garantizar que exista una gestión adecuada, seguimiento profesional y trabajo cotidiano que permita integrar a las personas y mantener una convivencia ordenada.


Alumbrado incorporó un camión grúa con mayor alcance y capacidad de trabajo

Intendencia prepara un nuevo sistema de recolección con estaciones de transferencia en el interior

Intendencia lanzó +Trayectorias para acompañar a estudiantes próximos a egresar

Cooperativa 21 de Setiembre inauguró 35 viviendas tras 32 meses de obra

Verri cuestionó la Rendición de Cuentas y advirtió por el déficit fiscal

Etcheverría respaldó la instalación de HIF Global y pidió garantías para el empleo local

Intendencia lanzó +Trayectorias para acompañar a estudiantes próximos a egresar


