La Banda del Instituto Pasteur combinó música y ciencia en el Teatro Florencio Sánchez

Integrada por jóvenes investigadores, la agrupación ofreció dos funciones en Paysandú y utilizó canciones conocidas como punto de partida para explicar conceptos científicos de manera accesible y entretenida.
Actualidad05 de agosto de 2026Paola RubboPaola Rubbo

La Banda de Científicos del Instituto Pasteur se presentó en el Teatro Florencio Sánchez con una propuesta que combina música, divulgación y humor para acercar diferentes conceptos científicos al público.

La agrupación, integrada por jóvenes investigadores de la institución, brindó dos funciones en Paysandú: una especialmente dirigida a niños y adolescentes y otra destinada al público en general.

Bruno Panuncio, integrante de la banda, explicó que el espectáculo utiliza canciones conocidas como punto de partida para hablar sobre temas científicos investigados en el Instituto Pasteur o por profesionales vinculados con la región.

“Usamos la letra como una excusa para disparar la discusión”, señaló.

La propuesta no consiste en modificar completamente las canciones, sino en establecer conexiones entre sus letras y distintos asuntos relacionados con la ciencia, facilitando que el público pueda acercarse a contenidos que muchas veces parecen complejos o lejanos.

De esa manera, cada interpretación musical abre la puerta a una explicación, una reflexión o un intercambio con los asistentes.

Una idea nacida durante la pandemia

La Banda de Científicos comenzó a formarse en 2020, cuando las restricciones sanitarias impedían realizar las tradicionales jornadas de puertas abiertas del Instituto Pasteur.

Cada año, la institución recibía visitantes interesados en conocer los laboratorios, los proyectos y el trabajo cotidiano de los investigadores. Sin embargo, durante la pandemia fue necesario encontrar otra forma de mantener el contacto con la comunidad.

“La idea surgió en plena pandemia. Como no podíamos abrir las puertas del instituto, se nos ocurrió generar videos y contenido audiovisual donde tocáramos una canción y explicáramos algo de ciencia”, recordó Panuncio.

La iniciativa fue impulsada inicialmente por el área de Comunicación del Instituto Pasteur y permitió llevar la divulgación científica a través de plataformas digitales.

Los videos tuvieron una buena recepción y, cuando las condiciones sanitarias permitieron retomar las actividades presenciales, el grupo comenzó a presentarse en vivo.

La experiencia que había surgido como una respuesta a una situación excepcional terminó convirtiéndose en un proyecto estable.

Seis años de música y divulgación

La banda transita actualmente su sexto año de actividad y acumula numerosas presentaciones ante públicos de diferentes edades.

Panuncio reconoció que la respuesta inicial superó las expectativas del grupo.

“Sorpresivamente, el público lo tomó muy bien. Ya tenemos bastantes espectáculos y los comentarios siempre son muy buenos”, afirmó.

El formato permite que las personas disfruten de canciones conocidas y, al mismo tiempo, incorporen información científica sin enfrentarse a una exposición tradicional.

“La gente escucha un poco de música y, de paso, aprende algo de ciencia. Esa es la idea”, resumió.

La propuesta busca derribar la imagen de que la ciencia pertenece únicamente a laboratorios o ámbitos académicos y demostrar que se encuentra presente en numerosos aspectos de la vida cotidiana.

Científicos que también hacen música

Ninguno de los integrantes de la banda es músico profesional.

El grupo surgió a partir de conversaciones informales entre compañeros del instituto que descubrieron que varios tocaban instrumentos o tenían experiencia musical amateur.

“Nos fuimos encontrando por los pasillos. Uno tocaba una cosa, otro tocaba otra, empezamos a ensayar y fuimos armando algo prolijo”, relató Panuncio.

La formación fue creciendo a partir del entusiasmo y del trabajo colectivo, combinando las tareas científicas de cada integrante con los ensayos y las presentaciones.

Ese carácter amateur también forma parte de la identidad de la propuesta: son investigadores que utilizan otra de sus inquietudes personales para comunicar el trabajo científico de una manera diferente.

Canciones conocidas para facilitar el acercamiento

El repertorio está compuesto principalmente por versiones de canciones populares.

La mayoría son temas en español, aunque también se incluyen algunos en inglés.

La elección de música reconocible responde a la intención de generar una conexión inmediata con el público.

“Cuanto más fácil sea que la gente se meta en el tema, mejor. Por eso usamos canciones conocidas”, explicó.

Las melodías funcionan como una puerta de entrada para hablar sobre biología, salud, investigación y otros campos científicos.

La familiaridad de las canciones permite reducir distancias y transformar el espectáculo en una experiencia participativa y cercana.

Con sus dos funciones en el Florencio Sánchez, la Banda del Instituto Pasteur volvió a demostrar que la ciencia también puede comunicarse desde un escenario, con instrumentos, canciones y un lenguaje pensado para públicos de todas las edades.

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