La incertidumbre sobre el futuro de la planta de Portland de Paysandú volvió a instalarse en el centro del debate político y social. En entrevista con Radio Paysandú, el diputado del Partido Nacional Fermín Farinha fue contundente al señalar que lo que hoy existe “es falta de claridad, falta de transparencia y una grave irresponsabilidad” por parte de la ministra de Industria y del directorio de ANCAP.
El legislador sostuvo que las versiones sobre un eventual cierre o reducción sustancial de la actividad en la planta sanducera no han sido comunicadas oficialmente en el territorio. “Nos enteramos por trascendidos de prensa. No se ha venido al departamento a dar la cara ni a informar a los trabajadores”, afirmó.
Farinha recordó que las autoridades comparecieron ante la Comisión de Industria del Parlamento, pero cuestionó que esa instancia no haya sido acompañada por una presencia directa en Paysandú. “No es que pasaron por la puerta y dijeron ‘vamos a conversar con los legisladores para comentar cómo viene el tema del Portland’. Fueron convocados”, subrayó.
El diputado también apuntó que durante la discusión presupuestal la ministra no hizo referencia a la situación de la planta sanducera. “Si cerrar la planta estaba en la hoja de ruta, ¿cuáles son las inversiones previstas para Paysandú? ¿Qué alternativas productivas se van a generar?”, planteó.
En ese sentido, sostuvo que no se trata solo de hablar de compensaciones, sino de buscar salidas que permitan mantener la unidad productiva. “Sea con la producción de clinker o con actividades conexas al horno y a la infraestructura que hoy tenemos instalada en Paysandú. Eso no está sobre la mesa y lo han omitido reiteradamente”, expresó.
Farinha vinculó este tema a una serie de decisiones gubernamentales anunciadas en los últimos meses. “Entre noviembre y enero nos enteramos de todos los cambios: aumentos de tarifas, el cierre de la planta de ANCAP, demoras en pagos de seguros por desempleo, modificaciones en el FONASA. Son medidas que impactan directamente en la gente”, señaló.
En el plano departamental, consideró que la eventual clausura de la planta de Portland significaría un nuevo golpe para una economía local que ya atraviesa dificultades. “Si se apaga el horno y se detiene la producción, no solo estamos hablando de los trabajadores directos, sino de todo el entramado de servicios vinculados a la planta”, advirtió.
Ante este escenario, el legislador valoró como “una buena medida” la decisión de la Comisión de Asuntos Laborales de la Junta Departamental de impulsar un planteo formal para que se convoque a las autoridades de ANCAP y a la ministra a concurrir a Paysandú. El objetivo es que expliquen con claridad cuál es el plan previsto.
“Se necesita un pedido con fuerza para que vengan al departamento a informar con pelos y señales cuál es el proceso que se va a seguir”, afirmó Farinha. Insistió en que es fundamental que quede establecido que no se perderán puestos de trabajo y que existen alternativas al cierre.
Para el diputado nacionalista, la discusión no puede limitarse a una reubicación de funcionarios o a un replanteo administrativo. “Estamos hablando del futuro productivo de Paysandú. Si la planta se cierra, es un impacto directo en el empleo, en la economía local y en la vida de muchas familias”, sostuvo.
Finalmente, remarcó que el Gobierno debe asumir la responsabilidad de comunicar con transparencia y generar certezas. “Lo que no puede pasar es que una decisión de esta magnitud se maneje con trascendidos y sin dar explicaciones en el territorio. Paysandú merece respuestas claras”, concluyó.










