El diputado del Partido Nacional, Fermín Farinha, expresó su profunda preocupación por el rumbo que estaría tomando Ancap en relación al negocio del portland y, en particular, por el futuro de la planta de Paysandú. Tras conocerse parte de la información manejada en comisión parlamentaria, el legislador sostuvo que el camino planteado por el organismo estatal “es de achique, ajuste y cierre”, una alternativa que consideró inaceptable para el departamento y para la región.
“Lo que hoy tenemos arriba de la mesa, a partir de esta información, es que Ancap va hacia un proceso de cierre. Se habla de un 80% de reducción, aunque yo me atrevería a decir que es algún porcentaje más”, afirmó Farinha. En ese sentido, fue enfático al señalar que ese no es el rumbo que él ni su sector político pretenden para Paysandú ni para la planta industrial.
El diputado remarcó que los trabajadores comparten la preocupación y que cuentan con elementos y propuestas para aportar, pero denunció que no se ha generado el ámbito adecuado para el diálogo. “Decir que este camino se recorrió junto a los trabajadores, en el marco de la negociación colectiva y de los mecanismos necesarios para tomar decisiones de este tipo, no es verdad. Eso no ha sucedido, y nosotros pretendemos que suceda”, subrayó.
Ante esta situación, Farinha anunció que presentará un pedido de informes al directorio de Ancap, con el objetivo de que se brinden detalles claros y formales sobre la hoja de ruta que se pretende seguir. “Vamos a pedir informes para que se nos aporte esa información que hasta ahora no se ha dado como corresponde”, indicó, y no descartó avanzar en nuevas acciones parlamentarias junto a otros diputados del departamento.
El legislador también cuestionó duramente que no se haya cumplido con lo que definió como un deber básico del sistema democrático: informar al Parlamento. “Me llama poderosamente la atención que no se cumpla con la obligación de darle la información al Parlamento en primer lugar, y sobre todo de trabajar en conjunto con los trabajadores”, expresó. En esa línea, adelantó que evalúa, junto a otros representantes sanduceros, solicitar una nueva convocatoria a comisión para evitar que se repita lo ocurrido, cuando según dijo se omitió información clave que debía quedar asentada formalmente.
Farinha recordó además antecedentes recientes en los que, quienes hoy ocupan cargos de decisión, se opusieron a explorar alternativas de salida como asociaciones o acuerdos que permitieran sostener la producción. “En otros tiempos ponían el palo en la rueda para no avanzar en mecanismos de salida. Hoy, la hoja de ruta que se nos plantea es cerrar la planta. Eso fue lo que se planteó, y es muy grave”, afirmó.
Otro de los puntos que generó especial molestia en el diputado es que este escenario no fue parte del debate público durante la última campaña electoral. “Yo no escuché hablar de este tema en toda la campaña. Nunca se habló de cerrar la planta. Entonces estamos ante una nueva promesa incumplida y ante un camino regresivo para el Litoral y, en especial, para Paysandú”, sostuvo.
Lejos de resignarse, Farinha aseguró que no transará con una solución que implique el cierre de la planta y la pérdida de capacidades productivas. “No vamos a aceptar esas consideraciones. Vamos a proponer y a buscar alternativas”, afirmó, señalando que el momento actual es de “gran preocupación”, pero también de acción política.
Finalmente, informó que en la mañana mantuvo un nuevo intercambio con los trabajadores y que se trabaja para concretar, a la brevedad, una reunión ampliada que incluya a representantes sindicales y a los demás diputados del departamento. “Queremos hablar en profundidad del cierre de la planta de Ancap en Paysandú y empezar a construir, en conjunto, un camino de salida distinto”, concluyó.











