OSE intensifica controles para detectar pérdidas de agua y conexiones irregulares

El organismo implementó una estrategia de inspección puerta a puerta en cuatro Distritos de Medición y Control de Montevideo. El procedimiento permite identificar fugas visibles y ocultas, regularizar conexiones y mejorar la eficiencia del servicio. Se proyecta extender la experiencia al resto del país.
Actualidad19 de octubre de 2026Esteban OberttiEsteban Obertti

La Administración de las Obras Sanitarias del Estado (OSE) comenzó a implementar una estrategia integral de inspección y control de las redes de distribución de agua potable, con el objetivo de detectar pérdidas, identificar conexiones irregulares y reducir el desperdicio del recurso.

El trabajo se desarrolla inicialmente en cuatro Distritos de Medición y Control de Montevideo, donde equipos técnicos realizan recorridas sistemáticas para localizar problemas que, en muchos casos, no resultan visibles desde la superficie.

La iniciativa busca mejorar la eficiencia de la distribución de agua potable y optimizar los recursos del organismo mediante la detección temprana de fugas y la intervención sobre instalaciones que presentan irregularidades.

Tecnología para identificar pérdidas invisibles

Uno de los aspectos centrales del operativo es la utilización de equipos especializados que permiten escuchar el movimiento del agua dentro de las cañerías y detectar posibles fugas.

Los funcionarios trabajan con un dispositivo denominado geófono, que permite identificar sonidos asociados a pérdidas de agua en las tuberías subterráneas.

“A grandes rasgos, el trabajo es con geófono escuchar el caño principal y con otro micrófono escuchamos los medidores, buscando las pérdidas visibles e invisibles”, explicó uno de los responsables del procedimiento.

Además de revisar las redes principales, los equipos realizan inspecciones puerta a puerta para comprobar el estado de los medidores y las instalaciones asociadas.

“Hacemos un servicio puerta a puerta, levantando medidores, las tapas de las llaves, buscando irregularidades y buscando pérdidas”, detallaron.

Esta metodología permite detectar situaciones que no necesariamente generan una pérdida visible de agua en la vía pública, pero que pueden provocar un consumo importante y afectar el rendimiento de la red.

Un sistema digital para registrar irregularidades

La intervención comienza con la selección de los sectores donde se realizarán los controles. Los equipos reciben planos y planillas con los itinerarios establecidos para llevar adelante las inspecciones.

Durante las recorridas, los funcionarios registran las pérdidas o irregularidades detectadas mediante un sistema digital que permite enviar la información a las áreas correspondientes de OSE.

“A medida que van encontrando pérdidas o irregularidades, lo suben en una encuesta. Cuando la cargan, a nosotros nos llega por un sistema”, explicó uno de los técnicos.

Una vez recibida la información, se procesa para determinar el procedimiento que corresponde aplicar en cada caso.

Cuando se identifica una fuga, se genera una orden de trabajo para su reparación. En cambio, cuando se detecta una posible conexión irregular, se emite un aviso para que el área competente analice la situación.

“En el caso de las pérdidas generamos las órdenes de trabajo y, en el caso de las irregularidades, los avisos de presunta irregularidad”, señalaron.

Posteriormente, las distintas áreas técnicas evalúan los registros y distribuyen las tareas entre los funcionarios encargados de ejecutar las reparaciones.

Inspecciones que se repiten para comprobar resultados

El operativo no se limita a una única revisión de cada sector. Por el contrario, OSE estableció una metodología que contempla nuevas recorridas por las zonas donde ya se realizaron inspecciones.

El objetivo es verificar los resultados de las intervenciones, comprobar si las pérdidas detectadas fueron solucionadas y completar el proceso de control.

“Estamos recorriendo sectores que ya hicimos. Volvemos por segunda vez para cerrar el ciclo”, explicó uno de los integrantes del equipo.

De acuerdo con lo informado, está previsto regresar a otros sectores previamente inspeccionados antes de comenzar nuevas etapas de intervención.

Este seguimiento permite mantener un control más permanente sobre el estado de la infraestructura y evaluar la efectividad de las medidas adoptadas.

Posible extensión a todo el país

Por el momento, la experiencia se concentra en Montevideo, aunque la metodología podría aplicarse posteriormente en otros departamentos.

“La idea es empezar en Montevideo y después ver si se puede escalar al resto del país”, señalaron desde el equipo responsable de los trabajos.

La eventual extensión permitiría desarrollar controles similares en otras localidades, tanto para detectar pérdidas en las redes como para identificar conexiones que requieran regularización.

La iniciativa forma parte de los esfuerzos de OSE para mejorar el aprovechamiento del agua potable, reducir las pérdidas en la distribución y fortalecer los mecanismos de control de sus instalaciones.

Con el uso de tecnología especializada, recorridas territoriales y un sistema de seguimiento de las intervenciones, el organismo busca avanzar hacia una gestión más eficiente del servicio, con la posibilidad de replicar la experiencia en todo el territorio nacional.

Te puede interesar
Lo más visto
Recibí las noticias más importantes de la semana en tu email