
Olivera defendió la gestión del Vertedero y anunció cambios profundos en la recolección de residuos
Esteban OberttiEl intendente de Paysandú, Nicolás Olivera, defendió la gestión realizada en el Vertedero Municipal y cuestionó las críticas sobre su estado actual, al considerar que para evaluar la situación debe observarse la totalidad del predio y comparar las condiciones actuales con las existentes hace cinco años.
Durante una entrevista en Radio Paysandú, Olivera recordó que dentro del vertedero funcionaba el asentamiento El Espinillo, donde residían familias en condiciones de extrema precariedad y en contacto directo con los residuos.
“Sacá hoy una foto y contrastala con una foto de hace cinco años. Una foto de todo, no solamente del manejo del residuo”, expresó.
El jefe comunal sostuvo que una evaluación del lugar no puede limitarse únicamente a cómo se dispone actualmente la basura, sino que también debe contemplar los cambios sociales, ambientales y de infraestructura desarrollados durante los últimos años.
“En el vertedero había gente viviendo, el famoso asentamiento de El Espinillo”, recordó.
Olivera cuestionó particularmente a quienes hoy critican la situación del predio y sostuvo que durante administraciones anteriores no se dieron respuestas a las familias que habitaban allí.
“Permitían que hombres, mujeres y niños vivieran entre la basura”, afirmó.
El intendente reconoció que cualquier sector político o social tiene derecho a cuestionar la gestión, aunque consideró que esas críticas también deben incluir una evaluación de lo realizado cuando tuvieron responsabilidades de gobierno.
“Cuando uno sale a hablar de lo que el otro hace, también pensá en lo que vos hiciste cuando tuviste la oportunidad”, expresó.
Una nueva licitación para cambiar el sistema
Más allá de la polémica, Olivera puso el énfasis en una licitación que está en proceso y que, según indicó, busca transformar de manera significativa el sistema de gestión de residuos de Paysandú.
El intendente explicó que la contratación tendrá un plazo determinado y comprenderá diferentes componentes, desde la recolección domiciliaria hasta el tratamiento y disposición final.
Uno de los principales cambios será la incorporación de contenedores de mayor capacidad.
Actualmente, explicó, la ciudad utiliza recipientes de aproximadamente 1.100 litros, mientras que el nuevo sistema prevé contenedores de 3.200 litros y recolección mediante camiones de carga lateral.
“Vamos a triplicar los contenedores de volumen, con carga lateral y camiones nuevos”, señaló.
La renovación del equipamiento apunta a mejorar la eficiencia de los recorridos, aumentar la capacidad de almacenamiento de residuos y modernizar el servicio.
Recolección selectiva y valorización
La propuesta también incluye el comienzo de un sistema de recolección selectiva de residuos valorizables.
Olivera explicó que en algunos sectores será voluntaria y en otros se implementarán mecanismos específicos para separar materiales que puedan ser recuperados o reciclados.
El objetivo es disminuir la cantidad de residuos que llegan directamente al vertedero y aumentar la recuperación de materiales.
La licitación contempla además la instalación de espacios destinados a valorizar residuos dentro del propio sistema de gestión.
Para el intendente, esta transformación permitirá avanzar hacia estándares más modernos y eficientes en materia ambiental.
Estaciones de transferencia para el interior
Otro componente de la propuesta será la creación de estaciones de transferencia en localidades del interior departamental.
Olivera mencionó específicamente a Quebracho, Guichón y Gallinal.
Estos puntos permitirán concentrar residuos antes de su traslado a los sitios de disposición correspondientes, optimizando recorridos y recursos.
La medida forma parte de una estrategia para integrar a las localidades del interior a un sistema departamental más ordenado y eficiente.
Una nueva celda para el vertedero
La futura gestión también prevé la construcción de una nueva celda de disposición final.
Olivera explicó que la intención es anticiparse a las necesidades de los próximos años y disponer de mayor capacidad dentro de condiciones adecuadas de relleno sanitario.
“La construcción de una nueva celda es para prever lo que va a pasar a futuro y tener más espacio en condiciones de relleno sanitario para administrar los residuos”, señaló.
El intendente calificó la licitación como “muy ambiciosa” y sostuvo que busca elevar los estándares actuales de manejo de residuos en Paysandú.
Entre los componentes previstos aparecen la renovación de contenedores y vehículos, la separación de materiales reciclables, estaciones de transferencia, valorización de residuos y nuevas áreas de disposición final.
Olivera consideró que la gestión de la basura fue durante años uno de los principales problemas de Paysandú y aseguró que la actual administración pretende avanzar hacia una solución estructural.
Para el jefe comunal, el debate sobre el Vertedero Municipal debe incluir tanto las dificultades que todavía persisten como los cambios alcanzados, entre ellos el realojo de las familias que anteriormente vivían dentro del predio y la planificación de un nuevo modelo de gestión.


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